MARIA LIONZA
Leyenda, Mito, Culto o Religión,
En estos momentos existe una oleada de descredito en torno a este personaje que
durante décadas forma parte de la identidad cultural de Venezuela
El
culto a María
Lionza
en Venezuela
como movimiento religioso e institucionalizado nace
formalmente durante el siglo XX,
aunque sus raíces míticas e indígenas se remontan a los siglos XV y XVI, antes
de la llegada de los colonizadores españoles.
Su
génesis se encuentra en las creencias de los indígenas arawacos y caquetíos
en la región de Yaracuy. En el cerro de Sorte a las faldas del pueblo de
Chivacoa
Adoraban
a Yara u Uyara, la diosa de las lagunas, ríos y la naturaleza.
- La leyenda indígena narra que era una
princesa de ojos verdes devorada por una anaconda, que luego se fusionó
con la montaña. Otros hablan que ella apareció después del decreto de Guerra
o muerte del libertador firmado en Santa Ana de Trujillo el 15 de junio
de 1813. María Lionza era hija de una india y un español, que huyo a
las montanas y que un encanto la atrapo, muchas son las versiones en torno
a esta leyenda. Durante la década de 1950, el dictador Marcos Pérez
Jiménez institucionalizó su figura como un mito nacional de identidad
venezolana.
Según registros eclesiásticos su
verdadero nombre era Santa María de la Onza cuando los misioneros españoles llegaron
a esas tierras a evangelizar
En 1951 se inauguró la icónica estatua
de María Lionza montada sobre un tapir (danta), esculpida por Alejandro
Colina en Caracas.
Hoy en día, esta práctica
espiritual es considerada
El culto
a María Lionza nace de un proceso llamado sincretismo cultural, donde se
mezclaron las creencias indígenas, la religión católica de los colonizadores
españoles y los rituales de los esclavizados africanos.
A
diferencia de otras religiones, no nació por la revelación de un profeta, sino
por la evolución de una leyenda local que se transformó a lo largo de los siglos: Él mito indígena original (Raíz Caquetía)
- La
leyenda: Los indígenas caquetíos y jirajaras del
estado Yaracuy creían en una princesa indígena de ojos verdes (Yara).
- El
presagio: Un chamán profetizó que si nacía una niña de
ojos verdes, debía ser sacrificada a la gran serpiente dueña de las aguas
(la Anaconda), o de lo contrario traería la destrucción de la tribu.
- La
divinización: El padre de la niña la ocultó en una cueva.
Un día, ella escapó, miró su reflejo en el agua y la profecía se cumplió:
la serpiente se la tragó. La serpiente creció tanto que explotó, inundando
la región, y la niña se convirtió en la dueña del agua, de las cosechas y
de la fauna de la montaña.
2. La
mezcla con el catolicismo (Época Colonial)
- El
camuflaje: Para evitar ser castigados por la Inquisición
española, los indígenas siguieron adorando a Yara en secreto, pero le
dieron nombres cristianos.
- El
nuevo nombre: La asociaron con la Virgen María y con
imágenes de santas españolas que montaban animales, llamándola "Santa
María de la Onza". Con el paso de los años, el habla popular unió
el nombre hasta formar "María Lionza".
3. La
llegada de la influencia africana (Siglos XVIII - XIX)
Nuevos
elementos: Con la llegada de los esclavizados africanos para trabajar en las
plantaciones de Yaracuy, se incorporaron elementos del 4. Del campo a la ciudad
(Siglo XX)
En la
década de 1920 y 1930, Venezuela vivió un éxodo campesino hacia las
grandes ciudades debido al auge petrolero. Los migrantes llevaron sus creencias
populares a Caracas y otras regiones.
El culto
dejó de ser una leyenda rural y se convirtió en una práctica organizada de
espiritismo urbano, con médiums (materias), altares y rituales de curación que
respondían a las necesidades de la sociedad moderna.
Actualmente
a surgidos movimientos religiosos que se creen los inquisidores de la fe. Que
por tener una biblia bajo el brazo están en la obligación de perseguir y
agredir la religión de las demás personas, tomando como bandera el libro más manipulado
del mundo.
Cuando hablamos de El culto a María Lionza nos
referimos a un movimiento religioso y espiritual sincrético originario de
Venezuela. Combina elementos de las creencias indígenas americanas, el
catolicismo español, las religiones africanas y el espiritismo europeo del
siglo XIX.
Su figura central es María Lionza, una
deidad femenina considerada la reina de la naturaleza, protectora de las aguas,
de la fauna y de los bosques de la Montaña de Sorte inspiradora de grandes
canciones a ella se le adjudican grandes curaciones e inmensas riquezas,
El culto a María Lionza fue declarado oficialmente Patrimonio
Cultural Inmaterial de la Nación el 12 de octubre de 2025.
El reconocimiento posee tres hitos y decretos
legales indispensables en su historia:
- Año 1960 (Monumento
Natural): El
18 de marzo de 1960, mediante el Decreto N° 234, Rómulo Betancourt
declaró el macizo montañoso de Yaracuy como el Monumento
Natural Cerro María Lionza, otorgándole protección legal
ambiental y reconociendo su valor folclórico.
- Año 2005 (Bien de Interés
Cultural): Se
le incluyó por primera vez como un Bien de Interés Cultural de la
Nación bajo el marco del Primer Censo del Patrimonio Cultural
Venezolano administrado por el Instituto del Patrimonio Cultural (IPC).
- Año 2025 (Patrimonio
Cultural Inmaterial): El 12 de octubre de 2025, en conmemoración del Día de la
Resistencia Indígena, el Ministerio para la Cultura formalizó su
inscripción definitiva en el Registro de Patrimonio Cultural de la
República, elevando oficialmente la práctica religiosa al estatus de Patrimonio
Inmaterial de Venezuela.
Actualmente
la propuesta para postular el culto ante la
UNESCO como Patrimonio de la
Humanidad se encuentra en revisión, esperemos se le otorgue..(Gesgal55)
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