Segunda Parte
Para nosotros poder comprender mejor nuestra
historia tenemos que conocer los personajes.
Francisco de Aranaz
Berrotarán y Gainza, vizconde del Valle de Santiago o marqués del Valle de Santiago,
Fue un maestre de Campo español, Caballero de la Orden de Santiago y gobernador y capitán general de Venezuela en dos ocasiones, la primera entre 1693 y
1699, y la segunda entre 1704 y 1706.
Fue bautizado el 2 de febrero de 1657 en Irún, Guipúzcoa, España, y murió el 20 de
diciembre de 1713 en Caracas.
Se casó en Caracas el 23 de
diciembre de 1700 con Luisa
Catalina De Tovar y Mijares de Solórzano, nacida en 1667 en Turmero, Estado
Aragua y fallecida el 12 de febrero de 1720 en Caracas. Único hijo fue Miguel Diego De Berroterán y Tovar (1701-1738),
casado el 19 de marzo de 1720 en Caracas con Ana Juana De Tovar y Galindo (1701-1763).
El título de Marqués del Valle de Santiago pasó
a su hijo Miguel Diego, quien fue II Marqués del Valle de Santiago. El III
Marqués del Valle de Santiago fue el hijo de Miguel Diego, Francisco José de
Berroterán y Tovar, quien al morir soltero pasó el mayorazgo a su hermano, Miguel
Antonio de Berroterán y Tovar, el IV Marqués del Valle de Santiago.
Su hijo, José María de Berroterán y Gedler fue el V Marqués quien al morir pasó
el mayorazgo a su hermano José Miguel de Berroterán y Gedler, VI y último
Marqués del Valle de Santiago y miembro del bando realista durante la guerra de la independencia.
La posesión de los Valles de Guacara se le atribuye a Francisco Berroterán principalmente debido a su rol como Gobernador de la Provincia de Venezuela a finales del siglo XVII, y a la decisión administrativa y legal que tomó sobre esas tierras en ese cargo, más que por una propiedad personal.
Administración Colonial: Berroterán (Gobernador desde 1693)
estaba encargado de la administración y organización territorial de la
provincia en nombre de la Corona española. En esta capacidad, tenía la
autoridad para tomar decisiones sobre el estatus legal de los asentamientos.
Registro Legal como "Pueblo de Indios": A principios de 1694 (específicamente el 20 de
febrero de 1694, fecha que se considera el registro oficial), Francisco
Berroterán emitió un decreto mediante el cual elevó el estatus de Guacara de un
simple asentamiento o "sitio de doctrina" a un "pueblo
de indios" formal. Esto implicó la delimitación de tierras, la
asignación de un cura doctrinero y el establecimiento de una estructura
político-religiosa formal bajo la jurisdicción real.
Regulación
de la Tenencia de la Tierra: Antes de su intervención, la propiedad de las
tierras en los Valles de Guacara había pasado por varias manos, incluyendo a
Alonso Díaz Moreno y sus herederos, y luego a la familia Tovar. Berroterán,
como gobernador, buscó formalizar y regularizar la situación de estos
territorios, especialmente para congregar y controlar a la población indígena
local y a los esclavos, así como para delimitar las propiedades de los colonos
y la de los indios.
Documentación
Legal: Su decisión quedó registrada en documentos oficiales y actas de la
época, que son la base histórica para atribuirle el registro o, al menos, la formalización jurídica del
pueblo. Estos registros, que se conservan en archivos históricos, son los que
vinculan su nombre de manera indeleble con la posesión y organización legal
inicial del valle.
En
resumen, aunque no era su propiedad personal en el sentido moderno, la historia
le atribuye a Francisco Berroterán la "posesión" en el sentido de
haber sido la autoridad que legalmente organizó, delimitó y estableció Guacara
como un pueblo reconocido dentro del sistema colonial español.
El Marqués del Toro se convirtió en dueño de tierras en Guacara en 1792,
cuando hizo reclamar y obtener las tierras de los aborígenes mediante un pleito
legal que culminó con una sentencia favorable de la Real Audiencia de Caracas
en 1799.
- Inicios
del pleito: En 1792, el Marqués del Toro presentó una
demanda ante la Real Audiencia de Caracas, reclamando tierras destinadas a
los aborígenes.
- Sentencia
de la Real Audiencia: La Audiencia falló a favor del Marqués en
diciembre de 1799, despojando a los aborígenes de sus tierras y
obligándolos a trasladarse.
- Ratificación: Un
largo proceso judicial posterior concluyó en 1809, ratificando la
sentencia anterior y confirmando al Marqués como el dueño de esas tierras.
Las
tierras de Guacara pasaron a ser propiedad del Marqués del
Toro en algún momento del siglo XVIII, probablemente a
mediados o finales de este siglo.
Los
registros históricos indican que:
- El
primer Marqués del Toro, Bernardo Rodríguez del Toro, adquirió una gran
fortuna y propiedades en la Venezuela colonial a principios y mediados del
siglo XVIII (falleció en 1742).
- Posteriormente,
las tierras de la localidad de Guacara pasaron a ser propiedad de la
familia del Marqués del Toro por herencia.
- Como
resultado de esta adquisición, se ordenó a los indígenas locales que se
trasladaran a Los Guayos, lo que provocó su oposición y reclamos legales.
- En
estas tierras, el Marqués del Toro estableció la hacienda Mocundo,
dedicada principalmente al cultivo de caña de azúcar.
El
momento exacto en que la propiedad pasó a manos de la familia del Marqués del
Toro no se especifica con una fecha precisa en la información disponible, pero
se sitúa en el contexto de la expansión de los latifundios coloniales durante
el siglo XVIII, antes de la Guerra de Independencia de Venezuela (1810-1823). El
"destierro" o, más precisamente, la reubicación forzosa de
los indígenas de las tierras de Guacara al pueblo de Los
Guayos ocurrió en el contexto de la expansión de las haciendas
privadas en el siglo XVIII.
Aunque no
existe una fecha exacta y precisa del día o año en que fueron trasladados, los
eventos clave que llevaron a este desplazamiento se sitúan en el período en que
las tierras fueron adquiridas por la familia del Marqués del Toro:
- Finales
del siglo XVII: Guacara fue fundada como "pueblo de
indios" en 1624 y luego declarada ciudad/pueblo colonizado por el
Gobernador Francisco Berroterán el 20 de febrero de 1694. Los
Guayos también se originó como un pueblo de indígenas en 1694.
- Mediados
del siglo XVIII: El primer Marqués del Toro, Bernardo
Rodríguez del Toro e Ibarra, consolidó su fortuna y propiedades en la
región central de Venezuela, probablemente adquiriendo las tierras de
Guacara en algún momento antes de su muerte en 1742.
- Contexto
del desplazamiento: El proceso de despojo de tierras comunales
indígenas y su incorporación al dominio privado fue un rasgo común de la
época colonial, a menudo tras largos pleitos legales. En el caso de
Guacara, los indígenas fueron obligados a trasladarse a Los Guayos para
permitir el establecimiento de la Hacienda Mocundo del
Marqués del Toro.
En
resumen, el despojo y traslado de los indígenas de Guacara a Los Guayos fue un
proceso gradual que culminó con una orden de reubicación en algún momento
indeterminado del siglo XVIII, como parte de la consolidación de
las propiedades del Marqués del Toro en la zona.
El abogado
o, más bien, el funcionario que actuó en defensa legal de los indígenas de
Guacara en la disputa por sus tierras contra el Marqués del Toro fue
el Protector de Naturales.
Durante
la época colonial española, existía la figura legal del Protector de
Naturales (o Protector de Indios), un cargo oficial designado por
la Corona para representar y defender los derechos de las comunidades indígenas
en pleitos judiciales.
Si bien
las fuentes históricas generales mencionan la existencia de largos litigios y
la intervención de esta figura, no suelen especificar el nombre de
la persona concreta que ocupó el cargo de Protector de Naturales y
llevó el caso específico de Guacara en el siglo XVIII. Los registros detallados
de estos procesos legales, incluyendo el nombre del funcionario o fraile
involucrado, probablemente se encuentran en archivos históricos específicos
(como el Archivo General de la Nación de Venezuela o archivos locales).
En
resumen, fue la institución del Protector de Naturales, más que un
abogado privado, la que formalmente defendió los intereses de los indígenas.
Juan
Germán Roscio jugó un papel fundamental como abogado y defensor de
las comunidades indígenas de Guacara en el litigio que estas
mantuvieron contra el Marqués del Toro.
Su papel
fue crucial por varias razones:
- Asesoría
Legal: En 1792, cuando el Marqués del Toro (probablemente el
segundo o tercer marqués) expulsó a las comunidades indígenas para
expandir sus plantaciones de algodón, Roscio, quien en ese momento era un
estudiante de derecho, y el cura del pueblo, Pedro Osío,(1792-1815)
ayudaron a los indígenas a emprender acciones legales.
- Representación
en los Pleitos: Roscio se convirtió en el abogado de los
indígenas y los representó en los largos juicios que siguieron. Esto fue
notable porque Roscio era mestizo (su madre era de ascendencia indígena) y
él mismo tuvo que luchar contra la discriminación racial para poder
ejercer la abogacía, ganando su propio caso de discriminación en 1805.
- Simbolismo: Su
defensa de los indígenas fue un acto poderoso contra la aristocracia
blanca y el sistema de castas colonial, que limitaba los derechos de las
personas no blancas. Roscio, quien más tarde se convertiría en una figura
clave de la independencia de Venezuela, abogó por la igualdad legal y
desafió el poder establecido, incluido el de figuras prominentes como el
Marqués del Toro.
En
resumen, Roscio proporcionó la asistencia legal necesaria a los indígenas,
desafiando el poder de la élite colonial y sentando un precedente importante en
la lucha por la justicia y la igualdad social en la Venezuela de la época. (Gesgal55)